El DNS es una de esas piezas de infraestructura que solo notas cuando falla. En este laboratorio lo abrimos en canal con dig: verás una resolución real de nombre a IP, la traza completa desde los servidores raíz hasta el autoritativo, los tipos de registro que describen un dominio (A, AAAA, MX, NS, TXT) y, al final, tu propio servidor DNS recursivo validando DNSSEC y sirviendo desde caché.
Si trabajas con contenedores, el DNS aparece constantemente: por eso encaja con nuestro laboratorio de Portainer con Docker Compose , con las guías de la categoría Herramientas y con el resto de laboratorios prácticos. Para profundizar en la especificación original, la referencia canónica es el RFC 1035, para una introducción visual el centro de aprendizaje de Cloudflare, y la lista oficial de servidores raíz en IANA.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el DNS?
El DNS (Sistema de Nombres de Dominio) es la agenda telefónica de Internet: traduce nombres de dominio legibles como jacar.es en las direcciones IP que las máquinas necesitan para conectarse. Sin él tendrías que memorizar direcciones numéricas para cada servicio.
¿Cuál es la diferencia entre un servidor DNS recursivo y un servidor autoritativo?
El servidor DNS recursivo (el de tu router, tu ISP o uno público como 1.1.1.1) hace el trabajo de recorrer la jerarquía por ti y cachea la respuesta. El servidor autoritativo es la fuente de la verdad de una zona: publica los registros originales del dominio y no depende de ninguna caché.
¿Para qué sirve DNSSEC?
DNSSEC añade una cadena de firmas criptográficas desde la raíz que prueba que una respuesta DNS no ha sido manipulada en el camino. Un servidor DNS validante como unbound comprueba esas firmas y marca la respuesta con el flag 'ad' (Authenticated Data) cuando son correctas.