Actualizado: 2026-07-07

Durante tres años los vídeos de robots humanoides dando volteretas o abriendo puertas dominaron las redes sociales. La narrativa ganadora era que estábamos a meses de ver flotas humanoides en fábricas y almacenes. La realidad llegó más despacio, pero ha llegado. Durante 2025 y el primer trimestre de 2026 varios fabricantes cruzaron por fin la línea entre demostración y despliegue productivo verificable.

Puntos clave

  • Figure AI, Agility Robotics y Apptronik han pasado del vídeo viral a despliegues verificables con clientes industriales reales (BMW, GXO y Mercedes-Benz).

  • Las tareas que funcionan: carga de piezas de chapa en línea de premontaje, traslado de contenedores estándar entre cintas y estanterías, reparto de kits de piezas junto a operarios.

  • Ningún fabricante líder publica el precio por unidad; el único precio de lista público del sector sigue siendo el de Unitree, entre 13.500 y 90.000 dólares según modelo.

  • El modelo comercial dominante es Robots-as-a-Service (alquiler con mantenimiento incluido), no la compra directa, para no trasladar al cliente el riesgo de obsolescencia.

  • El caso mejor documentado hasta ahora, Figure 02 en la planta de BMW en Spartanburg, cerró tras 11 meses con más de 30.000 vehículos fabricados y 1.250 horas de funcionamiento registradas.

Los actores que han salido del laboratorio

Tres empresas concentran los despliegues industriales mejor documentados, más un cuarto fabricante que compite por precio en lugar de por contratos corporativos.

Figure AI tuvo Figure 02 desplegado en la planta de BMW en Spartanburg (Carolina del Sur) durante un piloto de once meses que concluyó en noviembre de 2025: más de 30.000 unidades del BMW X3 fabricadas, más de 90.000 piezas de chapa cargadas y 1.250 horas de funcionamiento en turnos de diez horas, de lunes a viernes, en la tarea de cargar piezas de chapa en la línea de premontaje para soldadura (Figure AI[1]). Con esos datos en mano, BMW ha empezado a probar el sucesor, Figure 03, en su planta alemana de Leipzig: primeras pruebas en diciembre de 2025, una segunda ronda en abril de 2026 y una fase piloto prevista para el verano de 2026, esta vez en montaje de baterías de alto voltaje (BMW Group[2]).

Agility Robotics tiene Digit trabajando desde junio de 2024 en el almacén que GXO opera para Spanx en Atlanta, bajo un acuerdo plurianual de Robots-as-a-Service que la propia GXO describe como el primer despliegue comercial formal de un robot humanoide del sector (GXO[3]). La tarea es mover contenedores desde cobots hasta cintas transportadoras; en noviembre de 2025 superó las 100.000 cajas movidas en esa misma operación (Robotics and Automation News[4]).

Apptronik, con Mercedes-Benz como cliente e inversor desde marzo de 2024, tiene Apollo en pruebas en una planta de Mercedes-Benz en Hungría, donde reparte kits de piezas a los operarios de montaje e inspecciona componentes al mismo tiempo (PR Newswire[5]; The Robot Report[6]). Ni Apptronik ni Mercedes-Benz han precisado cuántas unidades hay en pruebas ni si el programa se ha extendido a otras plantas.

Unitree, desde China, vende sus humanoides G1 y H1 directamente a través de su propia tienda: el G1 de base cuesta 13.500 dólares (hasta cerca de 74.000 $ en versiones más equipadas) y el H1 parte de unos 90.000 $ (Unitree[7]; The Robot Report[8]). Es el único de los cuatro fabricantes con precio de lista público, y por eso sirve de referencia de mercado incluso para robots que no compiten en su misma categoría de tarea. Como explicamos en robótica colaborativa en fábrica, el patrón se repite: el humanoide de gama alta certificado para automoción cuesta un orden de magnitud más que la plataforma de investigación.

Qué tareas encajan de verdad

Tres características hacen que una tarea sea candidata razonable para humanoide:

  • Estructura predecible: entorno estable, objetos conocidos, variabilidad acotada.

  • Duración: tareas que ocupan horas completas, no interacciones cortas donde el coste de activación no se amortiza.

  • Tolerancia al fallo: sistemas donde un error del robot no rompe cadena crítica ni pone en riesgo a personas cercanas.

Las tareas que cumplen estas tres condiciones en plantas reales son: – Manipulación de contenedores estándar en logística. – Carga de piezas en prensas y máquinas herramienta. – Inspección visual con rutas definidas. – Traslado de material entre estaciones cercanas.

Las que no cumplen: ensamblaje fino variable, reparación ad-hoc, interacción con clientes, y cualquier cosa que combine decisión humana no trivial con ejecución física.

Coste real y retorno

El coste real por unidad de los robots industriales de Figure, Agility y Apptronik no es información pública: ninguno de los tres fabricantes ha publicado un precio de lista, y las cifras que circulan en prensa especializada varían tanto de una fuente a otra que citarlas como dato firme sería engañoso. El único precio de lista verificable del sector sigue siendo el de Unitree (13.500-90.000 $ según modelo), y por diseño ese robot no compite en la misma categoría de tarea certificada para automoción que los otros tres (Sacra Research[9]).

Lo que sí es público es el modelo comercial dominante. GXO y Agility describen su acuerdo como el primer contrato Robots-as-a-Service del sector para un robot humanoide (GXO[3]), y ese mismo patrón — alquiler con mantenimiento incluido en lugar de compra directa — se repite en el resto de acuerdos anunciados. La razón es sencilla: ninguna empresa quiere asumir el riesgo de obsolescencia de una tecnología que cambia de generación cada 12-18 meses, como ha ocurrido con el salto de Figure 02 a Figure 03 en la propia BMW.

El retorno de inversión depende sobre todo de la fiabilidad real del robot en turno completo, una cifra que ningún fabricante publica todavía de forma auditable. El caso mejor documentado sigue siendo Figure 02 en BMW: 1.250 horas de funcionamiento a lo largo de once meses, moviendo más de 90.000 piezas, antes de la retirada de la flota al llegar el sucesor (Figure AI[1]). Es el dato de referencia más sólido que existe hoy sobre cuánto rinde de verdad un humanoide en una línea de producción real, y sirve mejor de vara de medir que cualquier estimación de coste no verificada.

Lo que las empresas que ya han pasado por esto repiten es que la variable que decide el retorno no es el precio de compra, sino cuántas horas al mes el robot funciona sin intervención humana.

Dónde el humano sigue siendo imbatible

Pese al entusiasmo, el humano mantiene ventaja clara en cuatro dimensiones:

  • Destreza manual fina, especialmente con objetos blandos o deformables (tela, cables, alimentos sin envase rígido): sigue fuera del alcance de la robótica humanoide actual con margen considerable.

  • Adaptación a cambios inesperados: cuando una cinta se atasca de forma no habitual, el robot pide ayuda, el humano improvisa.

  • Juicio sobre calidad imperfecta: decidir si una pieza marginal pasa o no pasa en un caso borde sigue siendo mejor con operario experto.

  • Interacción con personas: un robot humanoide en sitio aún requiere protocolos de seguridad estrictos y zonas de interacción limitadas.

Esta tensión entre autonomía física y gobierno del dato que genera cada robot conecta con un problema más amplio que ya tratamos en industria 4.0 y soberanía del dato: quien opera la flota de robots también decide dónde vive el flujo de vídeo y telemetría que esos robots capturan turno tras turno.

Lo que va a cambiar próximamente

Tres líneas parecen razonables a corto plazo a partir de lo que ya han anunciado los propios fabricantes:

  • Los modelos de fundación para control motor que varios fabricantes entrenan apuntan a transferencia de comportamiento entre tareas sin reprogramación, lo que bajaría el coste de puesta en marcha.

  • La manipulación fina debería mejorar con las nuevas generaciones de manos que ya están en fase de pruebas.

  • El ritmo de sustitución de generación es rápido: BMW ya ha pasado de Figure 02 a Figure 03 en Spartanburg en menos de un año, y es razonable esperar que el resto de fabricantes sigan un ciclo parecido conforme maduren sus modelos de fundación.

Lo que probablemente no va a cambiar es la naturaleza del problema: el humanoide general que sustituye al operario en todas sus tareas sigue lejos porque no es solo cuestión de hardware o software.

Cuándo compensa entrar

Para una empresa que considere si entrar en robótica humanoide, tres preguntas filtran la decisión:

  • ¿Hay tareas concretas con volumen suficiente (mínimo un turno completo al día) y estructura repetible?

  • ¿La integración física es posible sin rediseñar la línea completa ni construir obra?

  • ¿El departamento de operaciones tiene capacidad técnica para absorber el robot como sistema que requiere gestión, no como maquinaria pasiva?

Si las tres respuestas son sí, vale la pena entrar en diálogo con fabricantes con casos similares y pedir referencias verificables. Si alguna respuesta es no, probablemente es demasiado pronto. El coste de entrar antes de tiempo es alto y los casos donde acaba bien son pocos.

La lección general del primer ciclo real de robótica humanoide en empresa es consistente con las anteriores olas tecnológicas: funciona donde se acota bien y donde hay disciplina para medir resultado.

Este artículo también está disponible en inglés: Humanoid robotics: beyond the viral videos.

Fuentes

  1. Figure AI
  2. BMW Group
  3. GXO
  4. Robotics and Automation News
  5. PR Newswire
  6. The Robot Report
  7. Unitree
  8. The Robot Report
  9. Sacra Research