Rust entró en el kernel de Linux como experimento en 2022. Tres años después tenemos drivers estables en árbol, una API interna cada vez más pulida y la primera camada de contribuyentes que consideran el lenguaje la opción por defecto para código nuevo.
La edición 2024 estable desde febrero. Siete semanas después, las piezas que realmente importan: captura de variables más estricta en cierres, nuevos prelude y un unsafe más ergonómico en bloques.